Años 90, poesía canaria: Alicia Llarena

Más de media noche… Los transeúntes que han percibido su presencia se quedan maravillados un instante, se dejan sorprender por el dulce martilleo, detienen incluso el paso y se van. El insólito visitante nocturno no gira la mirada y continúa afanado su tarea; quiere irrumpir en las oficinas, prender fuego …