La poesía es deriva

Creación, ensayo y crítica

Mes: enero 2014

Crítica literaria, primeras aproximaciones

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POEMA (de Francisco Ramírez Viu):

En el mágico vuelo

donde todo es puro deshacerse,

late la cría del mirlo

y silban sus labios.

En sus ojos la vida se ofrece.

Nada es y nada esconde.

Asciende por ellos como un globo,

como un papel en el aire.

La invade el sonido del juego,

el  tacto del sol en su cuerpo.

Sonríe la tarde.

La pequeña cría mira

desde su nido humilde

la sombra de otros movimientos.

Cuando la luz ensancha sus venas,

su pecho se hincha con empeño

y abre sus alas

como quien abre los brazos

muy lejos del suelo.

Crítica:

En el mágico vuelo (1)

donde todo es puro deshacerse (*),

late la cría del mirlo

y silban sus labios.

En sus ojos, la vida se ofrece.

Nada es(2) y nada esconde.

Asciende por ellos como un globo,

como un papel (3) en el aire (4)

La invade el sonido del juego,

el tacto del sol en (5) su cuerpo.

Sonríe la tarde. (6)

La pequeña cría mira
desde su nido humilde (7)

la sombra de otros movimientos (8).

(9)
Cuando la luz ensancha sus venas,

su pecho se hincha con empeño

y abre sus alas

como quien abre los brazos (10)

muy lejos del suelo.
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(1) La lectura que me pide el poema en ese primer verso hace una pausa justo al final, pausa que, en mi opinión y según mi propia experiencia, tanto puede proponerse con una coma, explicitándola más y, quizás, dándole al poema la profundidad y claridad de un haiku, como dejar la separación entre versos sin coma. De todas maneras esta cuestión de las pausas y su expresión con comas puede dar para muchos comentarios.

En resumen, ese primer verso me pide una pausa explicitada con una coma. Interpreto yo que se trata de una pausa ligeramente mayor a la que puede indicar ese verso sin coma final.

(*) Tras varias lecturas no me decido, ahora mismo, entre cambiar la palabra “deshacerse” o dejarla tal cual. No atino a ver si es la palabra en sí lo que me provoca extrañeza o su combinación con “puro”.

(2) Colocaría una coma aquí mismo para hacer una pausa que, desde mi punto de vista, es necesaria para el poema, en el sentido de que con las imágenes tan sencillas que nos está mostrando parece ascender en una reflexión filosófica o vital, o una observación trascendente y cotidiana, cercana al tono de un haiku. Una pausa, indicada por comas, que, desde otro punto de vista, otorgaría al lector una oportunidad para centrarse, por un instante, y en ese comienzo de poema, en las primeras imágenes:

magia – vuelo – deshacerse – latido de un cría – colores del mirlo – silbar (canto de la cría) – ojos llenos de vida

(3) En este verso, vi la oportunidad de buscar una imagen que, quizás, innova o aporta novedad. Se trata de sustituir “papel en el aire” por “papel de aire”. La imagen de un papel revoloteando en el aire es sencilla y cotidiana, por eso podemos visualizarla con claridad. Desde esa perspectiva se puede cambiar esa imagen por otra que, si bien mantiene la claridad de la primera, puede abrir al lector una puerta hacia la imaginación, hacia la magia de la que habla el primer verso: ¿cómo es un papel de aire?

(4) Yo pondría una coma basándome en la pausa, no tan prolongada como lo sería con un punto, y porque este verso se relaciona con el siguiente tras el leve vuelo que mantiene con el papel de aire o en el aire. Creo que beneficiaría al ritmo sosegado del poema dándole, incluso, un ligero impulso como en uno de esos giros de un vals.

(5) Cambiaría la preposición “en” por “sobre” con la idea de que esta última aporta a ese segmento del verso la impresión táctil que con “en” se pierde, o no se muestra con claridad. Claro está que la decisión de poner “en” o “sobre” aporta matices distintos. El primero se queda, en cierto modo, en la superficie de la piel, como un leve soplo, mientras que el segundo la toca y acaricia directamente.

Por otro lado, propongo añadir a “cuerpo” uno de los siguientes adjetivos /delicado/frágil. Por un lado, tras algunas lecturas tanto puedo pensar que “cuerpo” puede quedarse vacío de significado en ese momento del poema, como pensar que es un corte limpio, una imagen sin adornos: ya hemos dicho que se trata de una cría de mirlo, no de un pájaro adulto. Sin embargo, por eso mismo, el añadir un adjetivo, creo yo, que puede dar un ligero toque de color, o más solidez al poema sin perturbar la sencillez y la cadencia que lo mantienen en el aire.

(6) En este punto el poema creo que debería separarse visualmente por una línea en blanco. Si bien es cierto que puede que el original estuviera así ya que cuando lo copiamos en wordpress no nos deja hacer esas cosas, salvo que utilicemos el truco del almendruco, jeje. ¿Estaba así el original, Paco?

(7) Sin tener un argumento más elaborado, el adjetivo “humilde” post puesto a “nido” me llega sin que aporte nada nuevo, como creo que es su función en ese caso de adjetivo epíteto (si no recuerdo mal). De la misma forma, sin mayores argumentos, mi elección personal lo pondría antes de “nido”…¿gana lirismo el verso?

(8) La palabra movimiento me llega brusca en el poema. Hasta ahora todo el poema ha volado con delicadeza y las sílabas finales “iento” creo que chocan. Ahora, para expresar eso mismo, el movimiento, no se me ocurre una propuesta en estos momentos…quizás cambiar el verso por “otras sombras”…No sé…me plantea más dudas este verso.

(9) :Quitaría el punto anterior y añadiría, quizás, una coma pero, seguro, un “y”, para darle dinamismo o coger fuerza hasta llegar al “abre sus alas”, para estar armonía con esa energía que tiene todo movimiento en sus inicios.

(10) Creo que este verso entre comas podría llegar como ese segundo antes de posarse en el suelo después de un vuelo agradable.

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Observaciones:
el poema es muy visual con colores claros que, poco a poco, dibujan un cuadro sencillo en el que, además, se pueden escuchar los sonidos propios del entorno natural en el que, por lo menos mi imaginación, se inserta el poema. Además, el ritmo, sosegado y claro, permite momentos de ligeros aleteos de energía. Pero tan ligeros que no perturba la armonía que respira el poema.

Al respecto, tengo que decir que este tipo de poemas, al igual que los haikus y, en general, los poemas cortos y, sobre todo, de imágenes sencillas, me requieren una atención que distinta a la de otros que, quizás, desarrollan más la historia, el poema, la emoción, o que disponen de un cuerpo que te lleva de la mano. En ese sentido parece un tipo de poema para la contemplación y el sosiego aunque también es cierto que a veces me cuesta llegar a la imagen o a lo que transmite el poema, bien sea por mi disposición en el momento de su lectura, bien porque no me llega el poema , o no llego yo a él.

Llamamiento del escritor ucraniano Yuri Andrujovic sobre la situación en Ucrania

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Llamada del escritor ucraniano Yuri Andrujovic a los ciudadanos europeos

Queridos amigos, y en especial periodistas y editores extranjeros,

Estos días recibo un montón de solicitudes para que les describa la situación actual en Kyiv y en Ucrania en general, y para que les exprese mi punto de vista sobre lo que está sucediendo, así como mi visión de lo que pasará en un futuro próximo. Como me es físicamente imposible escribir para cada uno de sus diarios un artículo de análisis en detalle, he decidido preparar esta concisa apelación que cada uno de ustedes puede utilizar a su buen criterio. Lo más importante que tengo que decirles es lo siguiente: en menos de cuatro años de gobierno, el régimen del señor Yanukovych ha llevado el país y la sociedad a límites extremos de tensión. Lo peor es que se ha atrincherado en una posición desesperada por la que debe mantenerse siempre en el poder, sea como sea. De lo contrario sufrirá graves sanciones penales. La magnitud de lo robado y usurpado supera con creces cualquier idea de la avaricia humana. La única respuesta que el régimen ha dado a las protestas pacíficas, que ya duran tres meses, es una violencia “combinada“: ataques de la policía especial en Maydan, combinados con la persecución de los activistas de la oposición y de los ciudadanos (vigilancias, palizas, incendio de automóviles, casas, allanamiento de viviendas, arrestos, cadenas infinitas de juicios). La palabra clave es “intimidación”. Pero, a pesar de todo, sus métodos se han vuelto ineficaces, y la gente sigue protestando cada día con más intensidad, mientras el gobierno endurece su represión más y más.

El “fundamento legislativo” para esta represión fue creado el 16 de enero, cuando los diputados del parlamento dependientes del presidente votaron a mano alzada (¡!) violando completamente el reglamento, un procedimiento que en pocos minutos (¡!) aceptó una serie de modificaciones legislativas que en realidad instauran una dictadura y el estado de emergencia en el país, y ello sin declaración expresa. Yo mismo, escribiendo y divulgando estas líneas, me convierto en un delincuente por “difamar” y “fomentar conflictos” etc. Si aceptamos estas “leyes” tenemos que conformarnos con aceptar que hoy, en Ucrania, todo lo que no está permitido por el gobierno está prohibido. Y lo único que está permitido por el gobierno es la obediencia ciega. En desacuerdo con tales “leyes” la sociedad ucraniana, por enésima vez, salió en defensa de su futuro el 19 de enero. Hoy en día, en las imágenes de las noticias televisivas desde Kyiv, pueden ver a los manifestantes con cascos de diferentes tipos, y a veces con porras de madera en las manos. Pero les ruego que no crean que se trata de “extremistas”, “provocadores” o “radicales derechistas”. Hoy en día mis amigos y yo mismo vamos equipados de este modo a las manifestaciones. En este sentido ahora yo, mi esposa, nuestra hija y mis amigos todos somos “extremistas”. No nos queda otra opción: debemos proteger nuestra vida, nuestra salud y las de nuestros amigos. Nos bombardean desde destacamentos aéreos de la policía, y amigos nuestros caen muertos por sus francotiradores. Según diversas fuentes, el número de manifestantes muertos en el distrito gubernamental sólo durante tres últimos días llegó a 5 o 7 personas. La cantidad de desaparecidos en los alrededores de Kyiv supera la decena.

No podemos dejar de manifestarnos, porque eso significaría que aceptamos un país en el que la vida reviste la forma de una cadena perpetua. La nueva generación ucraniana que creció y se formó en la época post-soviética, rechaza, naturalmente, cualquier dictadura. Si triunfa la dictadura, Europa tendrá que admitir la posibilidad de una Corea del Norte en su frontera oriental y, según diversas estimaciones, entre 5 y 10 millones de refugiados. No quisiera atemorizar a nadie: es la revolución de los jóvenes. Y el gobierno hace su guerra no declarada especialmente contra ellos. Al anochecer, por Kyiv se mueven grupos no identificados de “hombres vestidos de paisano”, que capturan en su mayoría a jóvenes, especialmente con los símbolos de Maydan o la Unión Europea. Los secuestran y los llevan al bosque, donde los desnudan y los torturan en el frío atroz de enero. Sorprendentemente, las víctimas de este tipo de detenciones son a menudo jóvenes creadores: actores, artistas y poetas. Parece que por Kyiv marchan unos “escuadrones de la muerte”, cuya misión es destruir. Otro detalle cotidiano: la policía tiende emboscadas a los manifestantes heridos, los capturan y (repito: ¡heridos!) los llevan a un lugar desconocido para interrogarlos. Ir a un hospital, incluso para los espectadores casuales heridos por la metralla accidental de las granadas de la policía, es extremadamente peligroso. Los médicos no pueden hacer nada y se ven obligados a entregar a sus pacientes a la llamada “policía”.

En resumen: en Ucrania se llevan a cabo crímenes masivos contra la humanidad. Y el actual Presidente y su Gobierno son responsables de todo ello. Si hablamos de extremistas, solamente puedo decir que los extremistas son hoy los altos funcionarios del gobierno. Ahora déjenme responder a dos de sus preguntas más frecuentes y también más difíciles de responder para mí: no sé qué sucederá, ni siquiera sé lo que pueden hacer ustedes por nosotros. Pero lo que realmente pueden hacer es difundir mi llamada a tantas personas como les sea posible. Por favor, ¡muestren su solidaridad con nosotros!¡Piensen en nosotros! Cualquier cosa que puedan hacer servirá a nuestra causa. El pueblo ucraniano defiende unos valores europeos en una sociedad libre y justa, unos valores que defendemos con nuestra propia sangre, en sentido recto. Espero que lo estimen.

Texto original extraído de la página de la editorial Acantilado. Por su profundo interés, y con fines deliberadamente reflexivos ruego su lectura detenida y una máxima y solidaria difusión; entre otras cosas, porque la deriva represora y anticiudadana de las políticas aplicadas por el PP y por la actitud demostrada, hasta ahora, por las fuerzas de seguridad del estado, considero necesario una urgente reflexión sobre lo que está pasando en Ucrania y la situación actual en España. Sobre el texto, el subrayado, la cursiva y la negrita son mías.

El color amarillo inunda Facebook. Inunda, o casi; abunda más bien y no es que ganase la Unión Deportiva Las Palmas. El color amarillo ha tomado los perfiles izquierdos y derechos de muchos usuarios en la red social como medida de “presión” sobre el presidente del gobierno... que bueno, decir presión, a este respecto, y “presidente”, refiriéndonos a Rajoy, y decir, incluso, “gobierno” es algo contradictorio, en el primer caso, e inútil, infame, sarcástico, cáustico, o muy inocentón y crédulo, una perversión, para el segundo. El amarillo... Según varias páginas en Internet es el color que aporta felicidad, alegría, que “simboliza el lujo y el estar de fiesta cada día”, “El amarillo simboliza la luz del sol... la inteligencia y la energía... estimula la actividad mental y genera energía muscular...”. Se suele asociar también, según la fuente, con el intelecto y la expresión de los propios pensamientos, con el poder de discernir y discriminar, con la memoria y las ideas claras, el poder de decisión y la capacidad de juzgar. En el otro lado de esta balanza de parabienes, algunas descripciones matizan que tiene la capacidad de infundir miedo o temor a quien lo viste o ve, debido a su capacidad colorífica de perturbar e inquietar. Se llega a afirmar que los bebés lloran más si la habitación es amarilla y que, en los últimos tiempos, se asocia con la cobardía. Facebook es fértil en bulos, mensajes encadenados, mensajes manipuladores del tipo “Si amas la vida comparte esta foto...” (foto de un perro, embrión o feto aplastado). Además, desde hace unos años se estilan “campañas” o “propuestas” del tipo “Si estás en contra del uso de la policía como mecanismo represor, pone esta imagen como tu foto de perfil”; y otras más creativas e, incluso, con un objetivo de culturizar la Red del tipo “Este es el artista XYZ, si le das a Me Gusta te asigno otro artista para que lo compartas en tu Muro. Y tienes que hacer lo mismo con las personas que hagan clic en “Me Gusta” en tu Muro. Esta última iniciativa de “Mengano” recorre artistas, fotógrafos, ilustradores y escritores, pero tiene un gran “Pero”... El “Pero” es grande, desde mi punto de vista, y síntoma de los Fast Times que vivimos y donde parece no haber tiempo ni para leer un artículo de prensa o unas hojas de libro mientras se toma una agüita guisá, un café solo o un lechileche; donde no hay tiempo para Vivir... O grande “Pero” es que se mira la obra de arte como quien mirara un coche pasar: no vemos el coche, solo queda en nuestro cerebro el efecto Doppler del IiiiiiiAAauunnnn... Así encuentro la iniciativa del color amarillo en el perfil de Facebook como la más inútil de todas las que he visto. Desde mi punto de vista, no logra nada y solo sirve para la propia descarga emocional tranquila y “civilizada”, esa de la que se aprovechan los infames, como si se buscara una catarsis colectiva: no sentirnos solos, compartir el miedo, la rabia, la furia... La veo como una “acción” más, una performance que se queda en el mero entretenernos frente al ordenador, sin reflexionar. Porque lo que toca ahora es salir a la calle, reflexionar con vecinos, amigos y compañeros, organizar acciones vecinales que reduzcan, por ejemplo, la necesidad del barrio, cambiar los hábitos consumistas que nos han hecho esclavos y chuchangos acomodados...

Un color, amarillo.

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Me revuelco con varias historias y parece que voy ciego. Veo ballenas que son islas e islas que hace años mataban ballenas y tallaban sus dientes. Pienso en amarillo, esa lluvia leve, lluvia carente, pienso en una tribu toda alzando la voz alrededor del fuego. Es la catarsis de unas manos, de un lamento tan antiguo como inútil. Buscan al mago, al chamán, al héroe, al jefe, buscan a otro que no sean ellos mismos. Y así caminan, ellos avanzan, y los pies tan cerca a veces del suelo que comienzan a arde poco a poco… Es casi un silencioso suicidio de la voluntad colectiva, un ritual de esclavizada purificación a través del fuego de la rabia, la tristeza, la furia, la impotencia. Nuestros antepasados se revuelven en el pantano más oscuro de la carne que decide permanecer inane, que murmura, y nada más, bajo las sábanas de sus propios espejismos: “Habrá que limitarse a arder”.

Una y otra vez la Historia y dos mil años de Historia para esto… Aunque rueden y rueden los libros empeñados en ensartarnos sobre cada hoja para darnos otra vida y sacarnos a la calle, la tribu nos niega y aparta. Todo cheira a pupilas inmóviles y quemadas.

 

Notas para una crítica literaria, sobre “El hacedor de ludópatas”

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SE COGE ANTES A UN LUDÓPATA QUE A UN COJO

La Naturaleza, llamada reino animal por los químicos, se procura instintivamente los tres medios que necesita para perpetuarse…hambre, apetencia del coito, odio que tiende a la destrucción del enemigo…dispensémonos de llamarlas placeres…son satisfacciones habituales en los brutos…El hombre comparte la condición de los brutos cuando se entrega a esas tres inclinaciones sin que su razón intervenga. Si, en cambio, nuestro espíritu interviene, las tres satisfacciones se convierten en placer, placer, placer…

CASANOVA

Así comienza el poemario, y no es para menos. El placer; el placer, el placer ronda “El hacedor de Ludópatas” de Elica Ramos (La Palma, 1970), navega sus venas abiertas a conciencia, y con premeditación, para hacer del tema amoroso un juego confesional en el que, desde la primera persona y el tuteo, ensaya poemas y silencios. Por no todo debe decirse, y al Hacedor de ludópatas le gusta jugar, marcar el espacio físico de las pausas en la lectura, dejar constancia de sus propios caprichos. El yo poético de Elica Ramos parece depredar aquí sus propias experiencias amorosas, las personalísimas ficciones con un lenguaje refrescado, urbanizado incluso, con con esa mezcla de desdén, sexualidad y descaro tan de estos tiempos. No obstante, se aleja mucho de lo prometido en el prólogo-introducción. Muchas palabras para el tema estrella de la Poesía, el amor, cuyo planteamiento resulta, al mismo tiempo, cercano y distante en el libro, como si la poeta fuera actor y público de su propio teatro; poeta, mujer, artista del poema declamado que encuentra en sus esquinas más oscuras la madera que provoca todos sus incendios… No habrá paciencia para pirómanos.

“El hacedor de ludópatas” es un poemario de distancia corta, de combate a puño cercano, a tiro de gancho, con un estilo intimista, quizás próximo o característico de las poetas canarias; con poemas que, en general, buscan el efecto, el golpe final a pocas milésimas de la campana, el arriesgado desconcierto por knock out al lector… Pero que afloja el ímpetu por una imperfecta coordinación entre los versomúsculos del inicio y el desarrollo del impacto. El resultado: el combate se prolonga, los poemas no se cierran, quedan colgantes de un sinsaber si tirar la toalla o lanzarse de nuevo con arrojo y confianza a otro round. Esta descoordinación aparece a lo largo de todo el libro, algo más que intermitentemente, y amenaza con solidificarse como marca de “estilo” o “pretensión” aunque no únicamente de la autora, sino de cierto enfoque poético que busca el punch, en detrimento de la técnica, del fondo (sobre todo)…

Esta búsqueda del efecto y el gancho termina frecuentemente en cojeras de la experiencia lectora, incoherencias, incluso cuando se pretende el uso del espacio físico como pausa, porque luego, en otros poemas, no ocupa su lugar de la misma manera. ¿Capricho? No lo sé, pero quizás lo termina siendo: capricho visual, marca de la casa; un búsqueda que quiebra en pretensiones perpetradas de efectismo, y me reitero en ello aunque no sea tanto el estruendo, el pretender en epigramas que…  no llegan, no abofetean con fuerza la cara. Quizás porque:

La dicha es una tormenta de verano

repentina y naufraga al sol

oscura como el abatimiento.

y se muestran, así, las dudas que los propios poemas parecen albergar acerca de su propia integridad, de su verdad. Incompletos. Cuasiformes.

Sin embargo, no todo son pretensiones e impactos fallidos. Hay muchos logros en el poemario, pero rara vez se encadenan y dan el alejóp final con éxito. Aunque el lector tendrá que arrojar su propio veredicto ante esta propuesta poética, confirmar o no, esos golpes que, desde aquí, parecen lanzarse al tuntún (muchos). Y allí donde los velos se apagan, las direcciones se extravían… donde El tuyo es un horizonte desolado porque…He recelado tu nombre y La aritmética del hambre estuvo cerrada a pócimas… la Poesía se (re)vela como una aritmética de efectos, y se arriesgas a provocar hambre y sed lectora… Pareciera que todo el libro no fuera más que un deseo de llanto veloz que perezca en el naufragio de sus propios párpados; y, muy a pesar de la actualidad de sus combinaciones léxicas, sus imágenes, cuando no caen en algo peor que el tópico, se leen pretenciosas. Y lo pretencioso es ofrecer dos frases (incluso una) como poema completo, como arma cargada de futuro… para luego cerrar página, sin más, supuestamente satisfecho y por completo:

«Hace tiempo abandoné el recurso

de disfrazarme de verde entre las algas…»

o un pensamiento o verso aislado que se anuncia y exhibe poema:

«Dejad que el mar también me arrastre…»

No obstante, hay mucha carne en El Hacedor de ludópatas, y casi de igual intensidad es la capacidad de dispersión.

Notas para una crítica literaria: “Bombas que no se deciden a estallar”

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Poemario ganador de la XVII Edición del Premio Internacional de Poesía Ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, correspondiente al año 2009. El afortunado autor, Teodoro Santana (Gran Canaria, 1957).

[…] Diario íntimo de una bomba a punto de estallar detiene a primera vista nuestros ojos en ese título sugerente que ya abre las puertas de la lectura. La bomba no despliega su potencial destructivo, pero avisa al respecto, advierte sobre sus intimidades; sugiere, quizás, lucha, acción y denuncia social, reforzado esto último con una imagen de portada en la que un grupo de policías del Mayo francés portan, entre porras y llaves y esposas, ramilletes de flores y algunas frutas.

El libro comienzas tras una cita evocadora de los vientres abiertos de los bombarderos aliados sobre Berlín: «La bomba sólo está viva mientras cae» (Iain Banks), con el que se da paso a dos poemas en los que ya se nota una personalidad creativa definida, estrechamente vinculada a la poesía social y, en este caso, de genética efectivamente combativa aunque sin resultar panfletaria, al menos de momento. Recién abierto el libro, comenzamos a leer y el poeta nos pregunta por el vacío de la sombra de un alguien ―que bien puede ser el lector que se acerca a los versos―, pidiéndole que venga al origen de todas las palabras, al aliento encendido que nos consume. Ven―dice el autor― a mi abrazo furioso y desolado… Y como lectores, vamos, nos acercamos a él.

Se trata de un comienzo fraternal, casi humanista y con una fuerza que nos conduce hasta el tercer poema para truncarse (desgraciadamente) y desilusionar a este que lee; pues, hacer del poema titulado “La Palabra” un poema fallido, con muchos lugares comunes donde la palabra es la voz, el viento, el aire, el Universo, el mar; es una oportunidad que tan pronto como llega y nos despierta la avidez de otros descubrimientos poéticos, se va, sin más, sin lograr levantarnos de la hoja, tras un título que entendimos (erróneamente o no) como una búsqueda de definiciones nuevas y aproximadas ―pues eso es,precisamente “La Palabra”―, un ofrecimiento de campos poéticos, líricos inexplorados, frescos.

Avanza la lectura y llegamos a la página 11 del libro, y volvemos a encontrar lugares comunes, oportunidades que consideramos perdidas, poesía social con aire a panfleto reivindicativo (sin ofensa pretendida) que se suceden hasta la página 21. La poesía social se enfrenta en todo momento al riesgo del eslogan político, de panfleto y, o bien no tiene su hueco como creación artística, o bien necesita urgentemente una reinvención que explore otros ámbitos del pensamiento y la lírica, para que continúe su lucha, su ofrenda, sin que por ello se la pueda señalar despectivamente de tal o cual manera. El humor, por ejemplo, el sarcasmo y la ironía pueden ser mutaciones validísimas para ello. El libro continúa avanzando y la figura del poeta se hiperdefine, así su voz, su voluntad de lucha, el espíritu crítico y combativo que, seguramente, labró su juventud comunista como partícipe, en carne y hueso, de la primera transición de de la democracia española.

Diario íntimo de una bomba a punto de estallar” nos ofrece poemas intensos que, a pesar de, en general, no aportar novedades ni provocaciones nuevas del lenguaje, sí deja caer de su contador explosivo alguna que otra combinación léxica novedosa como

«están hechos de barro, de sudor,

de aguardiente y tabaco»

Teodoro Santana es, a la vista de este poemario, un poeta con fondo que incita a leer algún otro libro más que haya publicado, aunque sea para confirmar que por sus venas corren las miles de canciones de autor que enfrentaban los años finales de la dictadura infame; venas con sangre de color intenso, sin duda, y de patente compromiso social que hacen verter al autor poemas completos, sin búsquedas inútiles de efectos finales, aunque sí, en muchas ocasiones, se siente la Poesía en un segundo plano, arma de futuro que parece inmolarse a la espera de una próxima reencarnación. Porque siempre ha de llegar.

Un ejemplo de ello podemos observarlo en la página 27 en la que el apego del autor a su genética social y combativa impide el desarrollo de la Poesía, en beneficio siempre de una denuncia que, por excesivamente comunicada, expuesta y evidente, se aleja de la República Poética… mientras el poeta carga con su cruz… hacia el lugar llamado Calvario, que en hebreo se llama Gólgota. Sin duda alguna, Teodoro Santana sigue en pie de lucha, ariete de batalla a pesar de la Historia, o, quizás, a propósito de la sin salida a la que nos ha llevado, hoy también delante de porras y patadas. El olvido para él no es posible porque

«El olvido es la lanza en el costado».

Aún no sé por qué. Me amas»

Y es la emoción que nos deja Teodoro Santana; un instante en medio de la niebla, de corazón a corazón porque para llegar a nosotros a tenido que vencer al Tiempo, pagado el precio de la temporalidad. De esta manera el poema “Vértigo” nos deja con ganas de más para llegar a “Gente peligrosa” y tropezarnos de nuevo con una oportunidad perdida, una piedra en el camino que nos enseña a llorar, llorar y llorar… o llamar al poeta y tomarnos unas cañas; conocer de primera mano el intenso arrebato de superponerse a una realidad que repite aquello que, quizás, le persiguió con porras; ímpetu que llega a truncar los caminos poéticos que el mismo abre y explora, cuando «la existencia es sólo una jornada entre la nada y la nada».

Aquel año que pasé enrolado en la Vereenigde Oostindische Compagnie

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Hace siglos… La última vez que la vi… La llamaba Dodo y no fue por un sobrepeso existente. Manifiesta la incapacidad de volar más allá de su propia sombra, sí; por eso fue presa fácil de todos aquellos hombres que la quisieron mal y solo para sí mismos…

Dodo, Dodo, Dodo… Nunca quisiste que te llamara así, a pesar de todo lo que te quise y del demente gusto que tuve por tu carne.

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