1999

Cada nueve años la comida escaseaba y también el aire. Las abejas daban los primeros avisos. Primero, huían; entonces, caían muertas sobre la arena de la playa. Cada nueve años la ciudad entera se ahogaba en un frenesí de desesperación y el GOMA demoraba siempre treinta y tres días en …

9 meses antes

“Abrió el periódico de ese día y esperé por el café. Tanto esperé que mi desayuno demoraría aún tres horas en llegarse a mi boca, pero valió la pena. Aquella mañana nueva y vulgar como cualquier otra yo asistiría a la magia que obraba la mano polvorienta de la Historia… …