Clavas tus uñas en mi lúnula, muerdes mi cutícula, aguijoneas el lecho de la matriz de mi uña (la del dedo gordo de la mano derecha), y con la mirada sancochada de sangre, entonces, te resignas por indescifrables razones a decirme: – Tú; que no eres más que un carente, …

El mensaje

La mano de una bombera nos encendió desde nuestra inconsciencia. ¿Cuánto tiempo llevábamos así, apagados frente al mar? Abrió los ojos.. Extrañamente excitada. En vez de darse la vuelta y calentar otras áreas de la cama, la pupila enfocaba el cuadro azul sobre el sofá; un fondo celeste celeste cayendo …