Al parecer

Al parecer deseo, en mi espera, un sirena que encalle mi proa, mi nave, mi carne, una sirena que me abra la cabeza contra las rocas, que me desuelle y me decante sobre mis propias hojas escritas.   La letra, al menos, sabrá alimentarse de mí.

Puerta

Hay una puerta en mi pecho, y siempre está abierta para ti; al menos, eso creo… por eso aguardas, creo, a pesar de este nuevo hábito de esperarte, de la velocidad de los días y de estos gritos que vemos alejarse atravesando las paredes a las 5:45 de la mañana. …

Extraños

Duermen bajo una luna imperceptible, luces sólo tras una cortina de verano, inoportunos, de una necesidad. Millones que vuelven a diario como si en el regreso encontraran algo de paz, y algún sosiego. Viven en cuevas, ablandando las migajas que caen.