«never, nothing will die; nothing will die», extracto de Los Sueños del Caracol

Quita dos a dos las almohadas. Quiere dormir, desnudarse y tumbar su cuerpo cómodamente, ser feliz y soñar… El hombre elefante frente al tocador se arregla el cabello, ajusta el nudo de su corbata y sonríe, mira por última vez la noche estrellada…   …Lentamente, amanece sobre la cama… Never, …

Frente al mar

Esta tarde, frente al mar. En busca de silencio. Con la piedra ahí, crepitando bajo la espuma, con la respiración ancestral de los cangrejos ermitaños, de la babosa de mar en el pico de su gaviota, del futuro de los peces abandonados en la bajamar.   A pocos metros un …

De noche, 1 de n

De chico tenías miedo a la oscuridad y tu escaso conocimiento perdía siempre ante los juegos de las sombras y la pupila, ante los tratos de los ruidos y sonidos y tus agujeros timpánicos. El corazón parecía empeñarse más en latir, agitando ciegamente todos los capilares y membranas posibles. Un …

Calor 97

No me dejes no te mueras no permitas que te aplaste por mi zapatilla no te lances sobre el polvo amarillo ni abraces la muerte entre los calzoncillos del armario; eres mía, y yo soy tuyo, hasta que me mude a un clima más frío para no verte más, para …

Refugio

El eco de la distancia contra la roca, y no contemplas, atada al mástil, el mar bajo tu nave. El horizonte engulle un cuerpo de cemento, abandonado mientras enjaulas tu aliento en una boca azul y extranjera…   Murmuras, todavía, que hay refugio en tus sueños para los dos O …

A los 21

Me descubriste a Luckács  y los textos teóricos de Brecht y las teorías de Gramsci y en todo momento replicabas el mismo modus operandi: Al entrar en la biblioteca o en una librería te ibas, sin avisar ni señal alguna, te ibas, y cuándo te descubría junto al libro ahí estabas otra vez, llevando …

«Colmillos para caminar, hocico para las canciones de amor», Confluencias

Rompes el cielo con tu espalda y arremolinas tus cabellos en la exhausta espuma de las olas. Vienes y vas. Te retiras, te aproximas y te viertes y revientas, y asaltas luna llena y coralina mis almenas de esmeralda. Y, mientras, yo, morsa del encanto y el requiebro, huyo del …