La tribu

La tribu está de vuelta pero no llegó ayer. Durante las últimas décadas fue haciéndose hueco entre nuestros pensamientos, alimentándose de miedos y deseos. Opera siempre de la misma manera, ocupa los lugares vaciados de razón, prolifera con discursos en la médula de fósiles atávicos, regando las siemprevivas de la desconfianza, el miedo y el odio; reanima los ecos de ese oscuro agujero en el que el ser humano se inflama y llena de sangre, cuando lo sabe alejado de la búsqueda de alguna verdad o bien común, o que anda distraído.

La tribu come despacio, sabe esperar el momento adecuado. Entonces salta de entre las sombras y bloquea nuestro paso insistentemente. Y ha sido paciente. Tras casi una generación al soco de las clavículas de las viejas y grandes ideas y luchas de otros tiempos, la tribu se ve hoy legitimada para proyectar su masturbatoria y mórbida ceguera sobre la sociedad y los individuos. Nada importan sus excesos, intercambiar unas injusticias por otras, crear nuevos enfrentamientos en el seno de la sociedad en vez de procurar el diálogo en el disenso. El poder es lo único que importa, la masa, y ahora se exhibe junto a su melliza, su volumen negativo, la némesis que propició a su imagen y semejanza. Ambas conducen al abismo porque hacia el abismo nos conducen y se abrazan.

El miedo fortalece a la tribu y la tribu promociona el miedo, alienta la incertidumbre de inciertos tiempos venideros, mientras se crece con la existencia de su opuesta. Ambas se alientan y se buscan, se azuzan y fustigan, la una a la otra, íntimamente, para hincharse el pecho y las palabras. La tribu es la ceguera que censura la razón crítica, la enfermedad de los ganaderos de cabezas que consume al individuo con las promesa articuladas bajo la complacencia de algún ismo, alguna ista o ita, algún ero, algún anti, algún ultra, algún ino o alguna ina o alguna otra moda. La enfermedad entonces se propaga, alcanza las vísceras y la boca, y de ahí estrangula los circuitos neuronales encargados del pensamiento autónomo e independiente, enrocando las razones del individuo en los intereses de los líderes de la tribu, en su defensa irracional y enrabietada.

La tribu y sus acólitos se arrogan siempre una superioridad moral sobre todo aquel discurso extraño y no coincidente, sobre aquellos que no demuestren su pertenencia a la tribu. Los individuos condenan así, de antemano, toda posibilidad de diálogo, impedidos por una especie de sordera de la lengua que no deja hablar, que rechaza cualquier punto de encuentro con la opinión, el argumento y la experiencia ajena. Está fuera de lugar cuestionarse las propias ideas y filiaciones: manda el placer que me proporciona la pertenencia a la tribu, pues la tribu colma las aspiraciones del ego, apacigua ansiedades y miedos.

La enfermiza necesidad de etiquetar al otro, de marcarlo cuanto antes como amigo o enemigo caracteriza el comportamiento de los individuos de la tribu. Y cualquier estrategia es válida: tergiversación y manipulación, ridiculización, ataques personales, acoso, violencia. Como resultado, los individuos de la tribu caen en la contradicción de escenificar aquello que critican, de perpetuar la injusticia que dicen combatir. Y no parece importarles. La tribu tiene sed de poder y sus individuos quieren que algo de esa lluvia dorada les empape.

A veces, la tribu coincide con el gobierno de turno; otras, con el partido de la oposición, o un partido minoritario de nueva aparición. A veces, la tribu son todos ellos y otros más, y deviene entonces una hidra jedionda encantada de devorar a sus hijos y los pedazos de sus hijos. Porque la tribu aspira a reinar sobre su propio gólgota.

Reseña del Miguel Sánchez al libro Palabrota Poeta, de Federico J. Silva

La obra de Federico J. Silva respira juego y creatividad, provoca, también, de manera natural, a la manera de los chiquillos, como los perros cuando, yéndose hacia debajo de la cama nos miran y dicen «haz que no me ves, voy a morder tus zapatillas». Porque hay una entrega en ello, una entrega a la Poesía; porque hay riesgo y honradez. De aparentares y disimuleses, nada se ve; la mediocridad, se denuncia. Y no es la obra del poeta una cómoda; es un poeta exigente con sus lectores y así lo manifiesta. Con él se puede estar o no de acuerdo en cuanto a sus planteamientos poéticos y estéticos… pero es un hecho que lleva escrita una obra sembradita originalísima en toda la literatura hispanoamericana. A continuación, ya gracias al escritor Miguel Sánchez, reproduzco aquí la reseña que éste escribió sobre Palabrota Poeta (Ediciones Vitrubio), en la revista El Guiniguada Revista de investigaciones y experiencias en Ciencias de la Educación, Nº 23 (2014) pp. 173-174,  eISSN: 2386-3374.

El título de la publicación, Palabrota poeta, da cuerpo a un hermoso divertimento poético. El autor, Federico J. Silva, nos presenta una serie de poemas que coquetean con el tautograma pero sin encorsetarse en su propios límites. El resultado son treinta cuatro piezas que resaltan el potencial poético de las palabras que las conforman.
[…]
En Palabrota poeta, como ya adelantamos, encontramos una estructura ágil, nada rígida, que sin encerrarse completamente en el tautograma, lo resalta y dignifica. Los poemas se presentan ordenados alfabéticamente. En el primero predominan las palabras que empiezan por la letra “a” y en el último aquellos que empiezan por “z”.
El autor no olvida la grafía “ñ”, a la que dedica la composición XXI, ni los dígrafos “ch” y “ll”. A título de ejemplo extraemos el dedicado a la “b”:
Bestia de betún y barro basta,
boca beso tu benemérita a bocajarro,
bárbara bucanera, basilisca belladona,
bebo tu bilabialidad de benceno.
Bah, el busilis:
la búsqueda de la beldad o una biopsia de lo bueno.

Federico J. Silva reclama en cada línea, al igual que Cortázar, una obra que reivindique la creatividad y el juego. Ya el propio título es toda una declaración de intenciones.
Coquetea con el surrealismo y la literatura potencial por la capacidad abierta de sus propuestas, sin límites ni anclajes previos. Recoge además uno de los principios fundamentales del modernismo, la evocación de los sentidos, pues cada una de
las composiciones logra despertar en el lector sensaciones relacionadas con el tacto, la vista, el oído, el gusto o el olfato. Su trabajo, fresco y vital, nos recuerda la poética del ya mencionado Rubén Darío, de Tomás Morales… la poesía sensorial de
Alberti, Salinas, Gerardo Diego, Jorge Guillén, García Lorca… y reclama el valor de la palabra como puente entre el hombre y las emociones.
Las características expuestas hacen de esta una lectura recomendable tanto para lectores avezados como para aquellos que se adentran en el universo lírico, para adultos y para jóvenes, lectores estos últimos de los que esta disciplina está tan huérfana, tan necesitada.

Enlace al contenido y fuente originales.

“Hay muchos reseñistas, pero pocos críticos literarios de verdad”, Pere Sureda

[…]

Siempre que puedo los publico con una nueva traducción, aunque no siempre; en el caso del libro que saldrá en noviembre, La saga moscovita, de Vasili Aksiónov, que ya publiqué en La otra orilla, mantengo la traducción de Marta Rebón, puesto que se trata de una traducción de hace cinco años y absolutamente impecable. Pero, por lo general, siempre busco nuevas traducciones, porque es difícil encontrar traducciones por las cuales no haya pasado demasiado tiempo.

Una de las características de las ediciones de Navona es la visibilidad del traductor.

Nosotros en la colección de Ficciones ponemos el nombre del traductor en portada y añadimos en la solapa una biografía del traductor, porque es imposible leer Johnny empeñó su fusil sin el traductor. Es imposible leer Guerra y paz, al menos para la mayoría de españoles, sin el traductor, que es una pieza fundamental.

[…]

Este ha sido un interesantísimo fragmento de una entrevista no menos interesante y directa y clara en sus respuesta. Si quieres leerla al completo, aquí.

«La memoria mixtificada», extractos para una ponencia de Lázaro Santana

El poeta y crítico literario Lázaro Santana, pronunció el jueves 21 de mayo de 2009, en la Sala Saramago de la FCM, la conferencia La memoria mixtificada, dentro del foro de reflexión Foro Archipiélago. En ella, Lázaro Santana hizo un repaso por la crítica que se ha hecho en las islas en los últimos treinta años respecto a los autores canarios, y señaló que a esta crítica

“la falta objetividad y le sobra chovinismo”,

que es

“inflexible e intransigente y el que se opone no es un discrepante, es un enemigo que ataca a la esencia del ser canario”.

Para llegar a esta conclusión, Lázaro Santana comenzó con unas consideraciones generales sobre el pasado y la memoria, y se sirvió de un cuento de Borges en el que al protagonista le dan la opción de conseguir una memoria prodigiosa y quien, sin embargo, escoge la posibilidad de poder olvidarlo todo.

El escritor expuso que mientras que desde la Poesía se suele mirar al pasado como un tiempo siempre mejor, existe también un miedo atávico que genera la necesidad de falsear el pasado porque

“Solemos adaptar la realidad a nuestros intereses”.

Para subrayar tal miedo, recurrió a la alegoría del desván en el que se guardan los fantasmas familiares y en el que no hay más que una muñeca rota… Es en ese momento, cuando se presenta la opción de aceptar lo que se ve, la realidad, o de seguir creyendo que lo que se imaginaba es lo cierto:

“En lo personal, cada uno es dueño de su imaginación, pero esa opción sobre la historia hay que denunciarla”.

Y esto es lo que comenzó a hacer Santana en su intervención, respecto a la crítica y estudios literarios de autores canarios en las últimas décadas. Señaló que

“la mirada provinciana casi siempre falsea la realidad»

y que, al analizar lo más cercano,

“podemos perder la perspectiva y tendemos a magnificar lo que analizamos”.

Destacó que en ocasiones tal crítica y estudio se hilvana desde un enfoque político, interesado y distorsionado, y que, en otras ocasiones, se hace por un cierto sentimiento de orfandad que desea, sobre todo, que nos sintamos“ protegidos por el pasado”.

Durante la ponencia, el escritor dio ejemplos como el caso de la poesía de Domingo Rivero de la que, recordó, se ha llegado a decir que es superior a la de Unamuno, algo insostenible, a su juicio, y añadió que este hecho se da porque se quiere

“construir un ascendente fuerte desde el que partir”.

También destacó que la interpretación que se ha venido haciendo de Nicolás Estébanez, como abanderado del nacionalismo canario, es falsa, ya que este fue esencialmente universalista y anarquista, y señaló que de su poema Canarias se ha hecho “una interpretación torcida”.

Otra de las mixtificaciones realizadas con autores canarios, apuntó Lázaro Santana, se refiere a los surrealistas. En concreto, considera que se ha magnificado la visita de André Breton a Tenerife en 1935 para enlazar directamente a los autores canarios con los franceses y negar los lazos con el surrealismo esapñol, algo que el crítico grancanario atribuye a un “complejo de inferioridad”, pues la influencia, tanto de Alberti como de Jiménez Caballero, sobre los autores canarios es, en su opinión, clara:

“La vinculación intelectual de los vanguardistas canarios se produce con autores de la Península casi exclusivamente”,

Al respecto, señaló que Canarias sí aportó dos buenas figura al surrealismo: el pintor Óscar Domínguez y Agustín Espinosa.

Frente a esta actitud, destacó como un exceso insostenible que se haya dicho del libro Lo imprevisto, de Domingo López Torres, que es “uno de los mejores libros del surrealismo”. Para Lázaro Santana, estas consideraciones tuvieron cierto sentido en 1975 tras salir del franquismo “pero ahora ya no”. Santana citó también el caso de una exposición del grupo Pajaritas de papel (1928-1930), formado por Domingo Pérez Minik, entre otros, que organizó el Gobierno de Canarias. En el texto del comisario incluido en el catálogo de la muestra, Santana encontró otro “ejemplo de irresponsabilidad crítica” ya que en ese texto se consideraba la “fundacional” e “ingente labor creativa” del grupo, cuando ellos mismos se definían como creadores de arte doméstico.

Para concluir su exposición, se abordó un ejemplo histórico de este tipo de mixtificaciones. Se refirió al pasaje narrando por el alférez Alonso Jaime Sotomayor, quien participó en 1483 en la conquista de Canarias junto a Juan Rejón. En ella, se cuenta que un canario viejo le dio a Rejón buena información para comenzar a invadir la isla de Gran Canaria. Tiempo después, algunas crónicas convirtieron a ese canario viejo en una canaria y posteriormente, en Santa Ana. Al respecto, apostilló el escritor que, en el fondo, “los que se ocupan de la crítica deben elegir si al final de su estudio se quedan con el canario viejo o con Santa Ana”.

Por afectación…

POR AFECTACIÓN…

Por afectación a la fama y la etiqueta de “escritor”, “intelectual” o “poeta”, por afectación a la desidia (y, de esto, bastante)… Se podrá hablar así y hacerlo deprisa para referirse a ciertos “escritores o poetas” —y perder, como yo, el tiempo en ello. Sin más se podrá señalar a sus pretenciosos textos y quedarse uno tan tranquilo —mentira, pues después no crecen sino las incertidumbres, las bestias enervadas, las preguntas… Pero no nos encumbremos nosotros. Sobre ellos, sobre esos despreocupados por juntar letras sin más y sin tino, sobre sus letras de mil y un agasajos, premiadas, podremos decir “Llaneza, muchacho: no te encumbres; que toda afectación es mala” y, también, “Esos esdrújulos, esos palabros, ese espejo ¡redios! ¡A ver si lo limpiamos!”. Podremos decirlo, sin duda, pero después de entregar nuestro consejo “no pedido” nada queda tras el pecho salvo una intensa desazón, un dolor (a veces), una cierta tristeza… Nos equivocaremos pocas o muchas veces (es irremediable), pero hablo aquí desde esa profunda intuición desapegada que empuja con violencia a señalar “¡Eso no es Poesía! ¡Qué haces, por Eolo, un poco de paciencia!… Desde la intención honrada de hacer frente a esas letras a las que se les nota el truco, a las que, como a las mentiras, se les coge antes que a un cojo… En el mejor de los casos, tales escritores (hablemos en general) se han podido dejar llevar por el ímpetu, o quizás la ilusión… Con suerte, claro.

Parecía apuntar Cervantes con ese “Llaneza, muchacho” la tendencia que muestran determinadas personas —aquí, poetas, escritores, críticos literarios, intelectuales y muchas otras— para hablar de manera engoada y retorcida, para ubicar sin acierto una trombosis de referencias culturales con las que —entre otros recursos y por algún extraño vicio o creencia— quieren emular o significar elegancia, saber, trayectoria, hondura, precognición, conocimiento; con el que crearse una nueva élite para ellos… Nada más lejos de la realidad. Con suerte, será aquello la muestra difusa de una intuición creativa, una, la que sea; pero con suerte y nada más. Y es así catastrófico que ellos mismos no lo sepan (triste, incluso; doloroso) pues se inflan de ciertos encumbres, pasarelas y titulares mientras sabotean lo que, se supone, es en ellos mismo un deseo real de avanzar en las Letras… Catastrófico (y exagero, sin duda), como esos premios que no entienden la necesidad de poder declararse desiertos. Desierto, cruel y bella palabra… Ya lo decía Lázaro Carreter, la afectación es ese “defecto que comete un escritor u orador cuando se aparta viciosamente de lo natural”. Pero ¿qué es lo natural en Poesía?… El diccionario de la RAE matiza, al respecto de la afectación, que esta es la “extravagancia presuntuosa en la manera de hablar” o que consiste en “poner demasiado estudio y cuidado en las palabras”… Afectación, ”bonita palabra. Lástima que medio larga…”, y lástima que eso de “poner demasiado estudio y cuidado en las palabras” tanto valga para los escritores entregados a las Letras —locos o no, vanidosos o no, obsesos por el saber y la Letra o no— como para los que solo quieren la fama, un sueldo, o la cabeza de sus ídolos hecha careta para ellos… Curioso, o no, pero ese tipo de “autores” haberlos haylos, autores que nada aportan al organismo literario, que pretenden (e insisten) en vestirse con el traje del rey desnudo, con la seda de la mona, con ese ropaje que creen brillante y que nada, sin embargo, resiste ante una lectura crítica, atenta y desapegada de famas. Ciertamente existen, y está bien que así sea. Para aprender a distinguir entre un “mal” texto y un “buen” texto hay que poder leer, al menos, uno de cada… Y ya sé que esas comillas las ha cargado Guayota, pero hay casos que duelen por esa demostración inexplicable de una casi voluntaria lejanía del conocimiento vivo y doloroso, de la “intuición” de ese presentimiento que desarma y arrodilla; del temblor… Por afectación; por falta de humildad, o debido a una vanidad sin correa que la ate en corto —aunque esté mal decirlo por mi parte… En el mejor de los casos, y con suerte, sucede por exceso de ímpetu o inocencia… Con suerte, claro.

Kriller71, nueva editorial independiente

Kriller71 Ediciones nació en 2012 con la intención de operar una intervención mínima en el panorama de la edición de poesía contemporánea en España; un gruñido casi inaudible y desafinado que ayudara a deformar la perspectiva tradicional de lo que puede haber sido la producción y la distribución de poesía en este país. Así, desde el comienzo nos hemos enfocado en la traducción y divulgación de autores poco conocidos aquí pero con obras muchas veces consolidadas en sus países de nacimiento, así como en la apuesta por voces menos reconocidas pero que nos parecen dignas de atención. Nos interesa crear una conciencia sobre la importancia de la autogestión y de las editoras independientes en épocas en las que la crisis económica, mezclada con la hipermercantilización de algunas editoras tradicionales, permite que grupos sin apoyos oficiales ni empresariales, pero con un sentido muy definido de sus intereses literarios y de cuáles pueden ser algunos de los modos de participación ciudadana en el ámbito de la cultura, puedan ir creando catálogos poéticos de referencia. Eso es lo que intentamos en Kriller71, y lo que esperamos estar cumpliendo en alguna medida a través de autores como Antonio Cisneros, María Rosa Maldonado, Paulo Leminski, Arnaldo Antunes, Mary Jo Bang, Robert Bringhurst, Rafael Espinosa o Marcos Siscar, por citar a algunos de los poetas que hemos publicado hasta el momento en nuestra colección de poesía.

Paralelamente, desde hace casi un año, venimos avanzando en un proyecto pensado como un diálogo acerca de y con la poesía joven española, que nos permita conocernos y trabajar conjuntamente en un espacio de reflexión crítica. Creemos que es necesario revisar la relación entre los nuevos creadores y las editoriales, con el objetivo de (des)estabilizar algunas de las premisas instaladas en el circuito de difusión poético contemporáneo, escapando de las dinámicas de la moda a favor de un trabajo centrado en la investigación poética y en la participación activa, por parte de los autores, de todos los procesos materiales propios de una pequeña editora. Confiamos en acortar así las distancias legendarias entre autor y editor y democratizar los saberes editoriales —clave estratégica para ofrecer posibilidades de autogestión a quienes desean poder recorrer caminos propios. Fruto de este proyecto es la colección «Púlsar», de la cual en marzo del 2014 ofrecemos el primer título, alambres, de Lola Nieto, una de las directoras de la colección, junto a Laia López Manrique y Antonio F. Rodríguez.

Kriller71 Ediciones es una pequeña grieta por la que filtrar algunos de nuestros mejores deseos.

Poetas publicados hasta el momento, aquí

Blog de Kriller71, acá..

Texto redactado por Aníbal Cristobo, traductor y editor de Kriller71

Las infamias – I

En el baño. Me siento, bajo los pantalones, y leo… Los piratas y saqueadores del Fondo Monetario Internacional (lo de piratas es mío) sugieren a los tribunales españoles que «para que la reforma laboral del Gobierno surta efecto» los jueces no deberían hacer «una interpretación tan restrictiva», en lo que respecta a los casos de despidos… Termino de leer, y traduzco: ¡Ah! Lo que dicen estos del FMI es que los jueces permitan los despidos sin mayores consideraciones de ley… El caso es que me resulta familiar esta «costumbre» hedionda del FMI. De Latinoamérica arrastra una fama de desastres y miseria provocada por el mismo, pero en Europa y EEUU casi toda la «casta» política (a su sueldo) lo adora, corteja y venera; lamen la mano de su dueño… Pues sí, ahora el resulta que el FMI aconseja a España; y no me extraña que se vean capaces viendo los políticos que tenemos y la cantidad de borregos… España es hoy una república bananera gracias a la última legislatura del PSOE y al infame “gobierno” del PP, eso está claro. No obstante, por mucho que haya jueces, políticos y ciudadanos, incluso, que escuchen las «sabias» palabras del FMI, ¿quiénes se han creído que son los del FMI? ¿A qué creen que juegan? ¿Al Monopoly? ¿Acaso quieren provocar más al pueblo español, ya de por sí provocado, fustigado y amenazado continuamente por el “Gobierno”? La Historia avisa, aunque el FMI y nuestros políticos, se hacen los sordos con una insultante irresponsabilidad; pero serán ellos, y no otros, los máximos responsables si se llega la violencia a las calles, a la vida. La Historia avisa… Coincidencia; justo en estos días leía una reflexión de la nueva secretaria general del CNP, sobre si el “Gobierno” está esperando una muerte de los enfrentamientos entre manifestantes y policías, si los está usando a estos últimos como escudo…

… ¿Cómo interpretas tú, lector, esta noticia del FMI y los jueces? ¿Y por qué lo haces así? Que lo sepas, es fundamental para protegerte de engaños y chantajes… A mí me apesta a falta de democracia porque recuerdo que, hace algunos años, el ahora expresidente griego Papandreu propuso someter a referéndum los acuerdos con la Unión Europea con Grecia, que los votase el pueblo griego… Rápidamente, Alemania, Francia y el FMI (todos con ganas de cobrar lo incobrable) amenazaron a Grecia, un país soberano, con la supresión de las “ayudas” a Grecia y su expulsión de la UE… Un referéndum, ¡qué ideas, estos griegos! En España sí que es un país serio y democrático: el referéndum solo cuando interesa al gobierno, y no cuando es, de verdad, del interés del pueblo. El referéndum es, en España, una democracia que el “Gobierno” nos niega aún siendo nuestro derecho… España es un país serio, los jueces no necesitan consejos del FMI, pues ya tiene la mano del “Gobierno” para darles órdenes. Aunque, mal le pese al “Gobierno”, a muchos políticos, banqueros y la Casa Real, existen aún jueces comprometidos con la Justicia… En España, la falsa división de poderes es una muestra más del desprecio del “Gobierno” hacia los españoles… En fin, una lectura como estas y estos pensamientos a veces asilvestrados… Pero no dejo de pensar en el incumplimiento del PP de su programa electoral, sus mentiras, sus injerencias en la Justicia y la politización de la policía, la corrupción de la Casa Real, en el un tercio de la población infantil en riesgo de pobreza o exclusión social, en esos cada vez más vecinos nuestros que vemos buscando entre la basura, en los los empresarios “sugiriendo” menos derechos y meno sueldo, los bancos y el “Gobierno” robando nuestro dinero, nuestro futuro, en cómo la esclavitud se va inoculando como única forma de vida aceptable… ¿Qué necesitamos para unirnos todos contra aquellos que nos pisotean, escupen y desprecian, contra todos esos que nos esclavizan?… ¿Acaso necesitamos que alguien muera?… Si alguien muere, el “Gobierno” ejercerá la represión sin disfraz y todo el cuerpo de policía, con la instrucción militar que recibe, la aplicará sin contemplación alguna (se verán justificados en su trabajo); entonces, también nosotros tendremos nuestra parte de responsabilidad por habernos permitido llegar a ese punto.

Llamamiento del escritor ucraniano Yuri Andrujovic sobre la situación en Ucrania

Llamada del escritor ucraniano Yuri Andrujovic a los ciudadanos europeos

Queridos amigos, y en especial periodistas y editores extranjeros,

Estos días recibo un montón de solicitudes para que les describa la situación actual en Kyiv y en Ucrania en general, y para que les exprese mi punto de vista sobre lo que está sucediendo, así como mi visión de lo que pasará en un futuro próximo. Como me es físicamente imposible escribir para cada uno de sus diarios un artículo de análisis en detalle, he decidido preparar esta concisa apelación que cada uno de ustedes puede utilizar a su buen criterio. Lo más importante que tengo que decirles es lo siguiente: en menos de cuatro años de gobierno, el régimen del señor Yanukovych ha llevado el país y la sociedad a límites extremos de tensión. Lo peor es que se ha atrincherado en una posición desesperada por la que debe mantenerse siempre en el poder, sea como sea. De lo contrario sufrirá graves sanciones penales. La magnitud de lo robado y usurpado supera con creces cualquier idea de la avaricia humana. La única respuesta que el régimen ha dado a las protestas pacíficas, que ya duran tres meses, es una violencia «combinada«: ataques de la policía especial en Maydan, combinados con la persecución de los activistas de la oposición y de los ciudadanos (vigilancias, palizas, incendio de automóviles, casas, allanamiento de viviendas, arrestos, cadenas infinitas de juicios). La palabra clave es «intimidación». Pero, a pesar de todo, sus métodos se han vuelto ineficaces, y la gente sigue protestando cada día con más intensidad, mientras el gobierno endurece su represión más y más.

El «fundamento legislativo» para esta represión fue creado el 16 de enero, cuando los diputados del parlamento dependientes del presidente votaron a mano alzada (¡!) violando completamente el reglamento, un procedimiento que en pocos minutos (¡!) aceptó una serie de modificaciones legislativas que en realidad instauran una dictadura y el estado de emergencia en el país, y ello sin declaración expresa. Yo mismo, escribiendo y divulgando estas líneas, me convierto en un delincuente por «difamar» y «fomentar conflictos» etc. Si aceptamos estas «leyes» tenemos que conformarnos con aceptar que hoy, en Ucrania, todo lo que no está permitido por el gobierno está prohibido. Y lo único que está permitido por el gobierno es la obediencia ciega. En desacuerdo con tales «leyes» la sociedad ucraniana, por enésima vez, salió en defensa de su futuro el 19 de enero. Hoy en día, en las imágenes de las noticias televisivas desde Kyiv, pueden ver a los manifestantes con cascos de diferentes tipos, y a veces con porras de madera en las manos. Pero les ruego que no crean que se trata de «extremistas», «provocadores» o «radicales derechistas». Hoy en día mis amigos y yo mismo vamos equipados de este modo a las manifestaciones. En este sentido ahora yo, mi esposa, nuestra hija y mis amigos todos somos «extremistas». No nos queda otra opción: debemos proteger nuestra vida, nuestra salud y las de nuestros amigos. Nos bombardean desde destacamentos aéreos de la policía, y amigos nuestros caen muertos por sus francotiradores. Según diversas fuentes, el número de manifestantes muertos en el distrito gubernamental sólo durante tres últimos días llegó a 5 o 7 personas. La cantidad de desaparecidos en los alrededores de Kyiv supera la decena.

No podemos dejar de manifestarnos, porque eso significaría que aceptamos un país en el que la vida reviste la forma de una cadena perpetua. La nueva generación ucraniana que creció y se formó en la época post-soviética, rechaza, naturalmente, cualquier dictadura. Si triunfa la dictadura, Europa tendrá que admitir la posibilidad de una Corea del Norte en su frontera oriental y, según diversas estimaciones, entre 5 y 10 millones de refugiados. No quisiera atemorizar a nadie: es la revolución de los jóvenes. Y el gobierno hace su guerra no declarada especialmente contra ellos. Al anochecer, por Kyiv se mueven grupos no identificados de «hombres vestidos de paisano», que capturan en su mayoría a jóvenes, especialmente con los símbolos de Maydan o la Unión Europea. Los secuestran y los llevan al bosque, donde los desnudan y los torturan en el frío atroz de enero. Sorprendentemente, las víctimas de este tipo de detenciones son a menudo jóvenes creadores: actores, artistas y poetas. Parece que por Kyiv marchan unos «escuadrones de la muerte», cuya misión es destruir. Otro detalle cotidiano: la policía tiende emboscadas a los manifestantes heridos, los capturan y (repito: ¡heridos!) los llevan a un lugar desconocido para interrogarlos. Ir a un hospital, incluso para los espectadores casuales heridos por la metralla accidental de las granadas de la policía, es extremadamente peligroso. Los médicos no pueden hacer nada y se ven obligados a entregar a sus pacientes a la llamada «policía».

En resumen: en Ucrania se llevan a cabo crímenes masivos contra la humanidad. Y el actual Presidente y su Gobierno son responsables de todo ello. Si hablamos de extremistas, solamente puedo decir que los extremistas son hoy los altos funcionarios del gobierno. Ahora déjenme responder a dos de sus preguntas más frecuentes y también más difíciles de responder para mí: no sé qué sucederá, ni siquiera sé lo que pueden hacer ustedes por nosotros. Pero lo que realmente pueden hacer es difundir mi llamada a tantas personas como les sea posible. Por favor, ¡muestren su solidaridad con nosotros!¡Piensen en nosotros! Cualquier cosa que puedan hacer servirá a nuestra causa. El pueblo ucraniano defiende unos valores europeos en una sociedad libre y justa, unos valores que defendemos con nuestra propia sangre, en sentido recto. Espero que lo estimen.

Texto original extraído de la página de la editorial Acantilado. Por su profundo interés, y con fines deliberadamente reflexivos ruego su lectura detenida y una máxima y solidaria difusión; entre otras cosas, porque la deriva represora y anticiudadana de las políticas aplicadas por el PP y por la actitud demostrada, hasta ahora, por las fuerzas de seguridad del estado, considero necesario una urgente reflexión sobre lo que está pasando en Ucrania y la situación actual en España. Sobre el texto, el subrayado, la cursiva y la negrita son mías.

Tomás Morales o la importancia de la memoria

El pasado año, 2012, Juan Carlos de Sancho (Islas Canarias, 1956) organizó un acto de reinvidicación social y literaria para que se conservara el nombre del poeta canario Tomás Morales para el «nuevo» instituto que acogería a todos los alumnos de lo que, anteriormente, eran dos centros educativos colindantes.

poeta Tomás Morales
Reivindiación para la conservación del nombre Tomás Morales para el IES

A los muertos no les queda más que la memoria de los vivos, nuestra voluntad y compromiso de recordarlos… Que existen y existirán millones de personas cuya vida y obra estuvo, y está, condenada a un olvido casi irremediable, es parte del destino humano. Pero no por ello hemos de condenarnos a la resignación… Y en Canarias aprendimos a condenar al olvido (al desinterés) desde muy temprano en nuestra historia, tal y como ocurrió con nuestros primeros antepasados y su legado cultura (auténticamente único en ciertos casos)… Lo peor de todo fue que esa inusual maquinaria de olvido se hizo costumbre entre nosotros… De esta manera, Tomás Morales se convierte hoy en la oportunidad perfecta para luchar contra el olvido, una vez más, de nuestra historia, a través de su obra y el testimonio poético que dejó de la época en la que vivió, y poder entender, un poco más, este tiempo nuestro que vivimos. De esta manera, el nombre –y, por tanto, la memoria- de Tomás Morales es la ocasión perfecta para ser más humanos, valorando nuestro pasado, honrando también nosotros la vida y hacer algo más que vagar y consumir.

Sin embargo, es fundamental que tengamos muy presente que permitir la desaparición del nombre de Tomás Morales es una de tantas maneras de no ser, o de ser más vacíos, más inhumanos; de convertirnos en cualquier cosa autómata… Es la ocasión perfecta para que nuestra dejadez contribuya otra vez a que nuestros hermanos y amigos, a que nuestros hijos y familiares olviden, un poco más, quiénes son, para que todos aquellos que nos visiten sigan ignorando quiénes somos, qué tierra es ésta, qué historia.

CUESTIÓN DE PERSPECTIVA

Fondo es una palabra rebelde, inconformista, curiosa. Según se junte a tal o cual otra nos acompaña hasta el instante mismo de la más absoluta felicidad, del más completo goce, o del esperpento o la escatología más imhumana… El fondo de un vaso Collins, por ejemplo, un vaso de tubo, amenaza con el fin de la copa, del instante de tranquilidad, ese tiempo que robamos en los lugares diversos a otras obligaciones, pero tambíen avisa del fin de la obligación de aparentar, de perder el tiempo entre conversaciones banales, estúpidas, vacías; el fin de la obligación de ser correctos y comedidos, de no hablar más que de mentiras, el fina de contener las ansias de desnudarlas; el fin de la obligación de ser felices… El fondo de un vaso Collins puede, también, ser la puerta hacia otra copa más, esa satisfacción creciente y en lenta gestación, como una criatura única e irrepetible que crecerá por acción e inacción de nuestro hígado. Así las copas disponen puertas para nosotros, pero el fondo de las copas es el que nos ofrece la cerradura y la llave, la pastilla roja o la azul, la píldora para crecer como gigantes o convertirnos en diminutos seres; la posibilidad de correr el fechillo para el lado que queramos.

Fondo es, además, un vocablo flexible que puede ir, incluso, con las mirillas en «el fondo de las mirillas» de las puertas, y con las cerraduras en «el fondo de las cerraduras». No podemos negar la capacidad sugestiva de fondo, tampoco su naturaleza de puente, en esos ejemplos, hacia otras sorpresas, otras dimensiones. A veces, se tratará de una visita esperada y agradable, o inesperada pero igualmente gustosa; otras, lo inesperado de una aparición al otro lado nos saca de nuestras casillas, de nuestro sopor cotidiano, o rompe nuestra esquiva y perezosa paz interior. Hoy, por ejemplo, podría ser esa suegra, nuera o ese cuñado con el que nos llevamos mal, el casero o el vecino genérico que, además de antipático, no deja de hacer ruido a todas horas. Pero hoy, sobre todo, hoy puede llegar una sorpresa gris disfrazda de un azul oscurísimo, si se nos ocurre manifestarnos amparados en la Constitución, o se nos ha pasado por la cabeza, por justicia y amor a la verdad, por compromiso contra las injusticias, colgar en Internet el vídeo de una actuación policial deleznable, reprochable, denunciable, u otro donde los agentes de seguridad del estado se dejan llevar por sus vísceras o por las órdenes de superiores con tal o cual fondo… Fondo, en el fondo cabe todo… En este sentido, la democracia tiene también fondo, «el fondo de la democracia», y hay quien dice que tal fondo es una cloaca, mientras que otros lo ven infinito, lleno de posibilidades, de libertad y, sobre todo, de responsabilidad individual y colectiva; de solidaridad… Cuestión de perspectivas, sin duda, pero es que hay fondo para rato. También, y por desgracia, fondo monetario internacional, o la cueva de Alí Babá.

De la misma manera, habita un fondo en las ideas. Por ejemplo, la idea de una paz perpetua anida en ver el fondo del váter siempre blanco, pues es signo de que no habrá atascos ni desbordamientos de agua. Pero no siempre es así; el fondo de un váter siempre blanco, cuando visitamos a diario el trono de todo humano, esa paz que nos transmite, esa paz fontanera, se rompe cuando tomamos conciencia de una mala salud intestinal, o, al menos, de una incómoda pereza del tránsito. El fondo del tránsito, el tránsito sobre la tierra, el fondo de la tierra…

Pero no solo sobre la tierra hay fondo. En el mar, también. En el mar el fondo se siente como en su casa. Llega, se desnuda y tanto le da ser, simplemente, fondo, que fondos. Fondo del mar, fondo del océano, fondos abisales, fonda marina incluso. A cada cual, según sus posibilidades. Pero independientemente de su número, cuando el fondo habla de mar, la perspectiva es muy importante. No es lo mismo estar sobre el mar, en una barca, por ejemplo, y disfrutar del misterio de ese fondo que solo se deja intuir, como la sombra negra de un desnudo a contraluz tras las cortinas, que si estamos bajo el mar, con el fondo bajo nuestros pies abierto de par en par como las fauces inmensas de un megalodón. La cosa cambia, es evidente. El fondo del mar, según se mire y, sobre todo, desde donde, influye decisivamente en nuestra capacidad de amar la naturaleza. ¿Cómo amaremos más a una gigante ballena? ¿Viéndola cómodamente desde un barco, a una cierta distancia, desde una placentera perspectiva, o bajo el mar, a pocos metros de semejante mamífero y con el agua como techo? ¡Ah, amigo, cuestión de perspectivas!

… Cuestión de perspectivas, sin duda. Pero cuidémonos de idiotizarlas o infantilizarlas. No instituicionalicemos las mentiras. Hablemos de perspectivas con cuidado y responsabilidad, con estilo, digamos siempre, y no repitamos como loros. Ellas no lo harían. Recordemos que la perspectivas no mienten pues ya de entrada nos avisan de la diferencia con que mostrarán nuestra realidad. De ahí que pida respeto para las perspectivas, y que insista en que hay que confundir las perspectivas con las mentiras. Las primeras dependen de nuestra posición al mirarlas, de nuestro interés por contemplar la realidad desde otro punto de vista; además, de las perspectivas tenemos conciencia, así de su naturaleza de cambio. Las segundas, las mentiras, nada saben de perspectivas pues no respetan al que las escucha, no lo tienen por un igual ni le advierten de los cambios que perpetran en la realidad, ni de los efectos que tienen sobre nosotros. Las perspectivas no tienen intenciones, las mentiras sí y nacen de una actitud prepotente del que las dice, una especia de desprecio que siente hacia el oyente, hacia el otro. Detrás de una mentira, en su interior, pulula la cobardía, en el mejor de los casos, pero tambíen la intención de humillar, robar, someter, oprimir y controla… de imponer una visión de la realidad. El mentiroso, el infame, nada sabe de perspectiva, su fondo es uno hediondo, vacío, lleno de su propia voz y ceguera, un cuchitril de cucarachas y viscosas serpientes o gusanos, anegado por una extraña sed de venganza y poder, de un odio hacia la realidad a la que le niega su naturaleza múltiple, sus millones de perspectivas… La realidad es una cuestión de perspectivas donde hay que recordar que existen las mentiras.