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POEMA (de Francisco Ramírez Viu):

En el mágico vuelo

donde todo es puro deshacerse,

late la cría del mirlo

y silban sus labios.

En sus ojos la vida se ofrece.

Nada es y nada esconde.

Asciende por ellos como un globo,

como un papel en el aire.

La invade el sonido del juego,

el  tacto del sol en su cuerpo.

Sonríe la tarde.

La pequeña cría mira

desde su nido humilde

la sombra de otros movimientos.

Cuando la luz ensancha sus venas,

su pecho se hincha con empeño

y abre sus alas

como quien abre los brazos

muy lejos del suelo.

Crítica:

En el mágico vuelo (1)

donde todo es puro deshacerse (*),

late la cría del mirlo

y silban sus labios.

En sus ojos, la vida se ofrece.

Nada es(2) y nada esconde.

Asciende por ellos como un globo,

como un papel (3) en el aire (4)

La invade el sonido del juego,

el tacto del sol en (5) su cuerpo.

Sonríe la tarde. (6)

La pequeña cría mira
desde su nido humilde (7)

la sombra de otros movimientos (8).

(9)
Cuando la luz ensancha sus venas,

su pecho se hincha con empeño

y abre sus alas

como quien abre los brazos (10)

muy lejos del suelo.
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(1) La lectura que me pide el poema en ese primer verso hace una pausa justo al final, pausa que, en mi opinión y según mi propia experiencia, tanto puede proponerse con una coma, explicitándola más y, quizás, dándole al poema la profundidad y claridad de un haiku, como dejar la separación entre versos sin coma. De todas maneras esta cuestión de las pausas y su expresión con comas puede dar para muchos comentarios.

En resumen, ese primer verso me pide una pausa explicitada con una coma. Interpreto yo que se trata de una pausa ligeramente mayor a la que puede indicar ese verso sin coma final.

(*) Tras varias lecturas no me decido, ahora mismo, entre cambiar la palabra “deshacerse” o dejarla tal cual. No atino a ver si es la palabra en sí lo que me provoca extrañeza o su combinación con “puro”.

(2) Colocaría una coma aquí mismo para hacer una pausa que, desde mi punto de vista, es necesaria para el poema, en el sentido de que con las imágenes tan sencillas que nos está mostrando parece ascender en una reflexión filosófica o vital, o una observación trascendente y cotidiana, cercana al tono de un haiku. Una pausa, indicada por comas, que, desde otro punto de vista, otorgaría al lector una oportunidad para centrarse, por un instante, y en ese comienzo de poema, en las primeras imágenes:

magia – vuelo – deshacerse – latido de un cría – colores del mirlo – silbar (canto de la cría) – ojos llenos de vida

(3) En este verso, vi la oportunidad de buscar una imagen que, quizás, innova o aporta novedad. Se trata de sustituir “papel en el aire” por “papel de aire”. La imagen de un papel revoloteando en el aire es sencilla y cotidiana, por eso podemos visualizarla con claridad. Desde esa perspectiva se puede cambiar esa imagen por otra que, si bien mantiene la claridad de la primera, puede abrir al lector una puerta hacia la imaginación, hacia la magia de la que habla el primer verso: ¿cómo es un papel de aire?

(4) Yo pondría una coma basándome en la pausa, no tan prolongada como lo sería con un punto, y porque este verso se relaciona con el siguiente tras el leve vuelo que mantiene con el papel de aire o en el aire. Creo que beneficiaría al ritmo sosegado del poema dándole, incluso, un ligero impulso como en uno de esos giros de un vals.

(5) Cambiaría la preposición “en” por “sobre” con la idea de que esta última aporta a ese segmento del verso la impresión táctil que con “en” se pierde, o no se muestra con claridad. Claro está que la decisión de poner “en” o “sobre” aporta matices distintos. El primero se queda, en cierto modo, en la superficie de la piel, como un leve soplo, mientras que el segundo la toca y acaricia directamente.

Por otro lado, propongo añadir a “cuerpo” uno de los siguientes adjetivos /delicado/frágil. Por un lado, tras algunas lecturas tanto puedo pensar que “cuerpo” puede quedarse vacío de significado en ese momento del poema, como pensar que es un corte limpio, una imagen sin adornos: ya hemos dicho que se trata de una cría de mirlo, no de un pájaro adulto. Sin embargo, por eso mismo, el añadir un adjetivo, creo yo, que puede dar un ligero toque de color, o más solidez al poema sin perturbar la sencillez y la cadencia que lo mantienen en el aire.

(6) En este punto el poema creo que debería separarse visualmente por una línea en blanco. Si bien es cierto que puede que el original estuviera así ya que cuando lo copiamos en wordpress no nos deja hacer esas cosas, salvo que utilicemos el truco del almendruco, jeje. ¿Estaba así el original, Paco?

(7) Sin tener un argumento más elaborado, el adjetivo “humilde” post puesto a “nido” me llega sin que aporte nada nuevo, como creo que es su función en ese caso de adjetivo epíteto (si no recuerdo mal). De la misma forma, sin mayores argumentos, mi elección personal lo pondría antes de “nido”…¿gana lirismo el verso?

(8) La palabra movimiento me llega brusca en el poema. Hasta ahora todo el poema ha volado con delicadeza y las sílabas finales “iento” creo que chocan. Ahora, para expresar eso mismo, el movimiento, no se me ocurre una propuesta en estos momentos…quizás cambiar el verso por “otras sombras”…No sé…me plantea más dudas este verso.

(9) :Quitaría el punto anterior y añadiría, quizás, una coma pero, seguro, un “y”, para darle dinamismo o coger fuerza hasta llegar al “abre sus alas”, para estar armonía con esa energía que tiene todo movimiento en sus inicios.

(10) Creo que este verso entre comas podría llegar como ese segundo antes de posarse en el suelo después de un vuelo agradable.

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Observaciones:
el poema es muy visual con colores claros que, poco a poco, dibujan un cuadro sencillo en el que, además, se pueden escuchar los sonidos propios del entorno natural en el que, por lo menos mi imaginación, se inserta el poema. Además, el ritmo, sosegado y claro, permite momentos de ligeros aleteos de energía. Pero tan ligeros que no perturba la armonía que respira el poema.

Al respecto, tengo que decir que este tipo de poemas, al igual que los haikus y, en general, los poemas cortos y, sobre todo, de imágenes sencillas, me requieren una atención que distinta a la de otros que, quizás, desarrollan más la historia, el poema, la emoción, o que disponen de un cuerpo que te lleva de la mano. En ese sentido parece un tipo de poema para la contemplación y el sosiego aunque también es cierto que a veces me cuesta llegar a la imagen o a lo que transmite el poema, bien sea por mi disposición en el momento de su lectura, bien porque no me llega el poema , o no llego yo a él.

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