En conversación con un amigo, R. Alzala.

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Lleva cuarenta años junto a la playa

y aún no ha llegado.

Así son los naufragios.

R. Alzala

Alguien me dijo que las notas de campo caducan:

son como pan de ayer

Desconozco si sucede lo mismo con los versos encerrados en el cajón, versos que nunca estuvieron completos o poemarios inconclusos. Dos ejemplos son Vacaciones Indefinidas y 20 kms al Sur del Infierno. Si bien rescaté algún poema de esos momentos y pasaron a ser poemas de cabecera o formar parte de alguna publicación, el resto están faltos de algo. Revivirlos no sé si serviría de algo, ¿con qué fin? ¿Sumergirme en la vorágine de hace más de 10 años? ¿Soy el mismo? ¿Esas letras son las mismas?

            El otro día volví a ellos. La sensación no fue negativa, un transporte al pasado, versos destacables, cierta unidad, conceptualidad como aquel Círculos Concéntricos de aquel poeta que no recuerdo. Un hilo, una historia que seguir entre versos, volver a los estados intermedios. Puede que esté bien donde se encuentran, como los restos del Titanic. Pasárselos a J no haría mal a nadie. También leí mi diario de viajes, algunas líneas me transportan al momento exacto, otras me recuerdas situaciones olvidadas.

Con la prosa tengo la sensación de que existe otro camino. Aún así, eso de reposar lo escrito debería valer para cualquier manifestación literaria. Con la prosa me ha pasado algo diferente. Sea un relato o un capítulo, tengo la sensación de concluir, que está terminado o, si a caso, modificarlo sin que me cueste demasiado ni suponga un quebradero de cabeza.

Nada comparable al quebradero de cabeza que me produce la poesía a este respecto. Podría incluso continuar una novela o un relato o reescribirlo sin tantas preguntas. Aunque ya me ha pasado con un novela, estar en otro momento, aunque no llega a ser tan complicado como con la poesía.

Desconozco lo que oculta la poesía, si es fruto del instante y a medida que ese instante se dilata pierde un algo. Puede ser, y es algo personal,  no a todo el mundo le pasará; tal vez se trate de mi propia visión y de «escapar» o no darle bombo al pasado. No ser esclavo del pasado.

Pienso que la mayoría de mis poemas, aquellos que perduraron, fueron fruto del instante, y alargar las diferentes etapas de creación es como si lo condenaran o debilitaran.

No puedo generalizar, cada escritor tendrá su propia visión, dudo que estas palabras puedan servir de ayuda para alguien, ese lanzar una balsa para un barco que no ha naufragado.

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