Reading Time: 1 minute

Se refleja en un espejo huérfano,

a diario sueña con la tierra que le arrancaron;

es el recuerdo de un deseo,

la idea de una boca de cristal atrapando libros,

las historias de los portaretratos,

los ronquidos de los cojines de colores sobre el sillón;

el eco de los gemidos en la cocina.

La tabaiba dulce me mira fijamente desde el balcón;

y no conoce nada de mí.