Reading Time: 4 minutes

Poemario ganador de la XVII Edición del Premio Internacional de Poesía Ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, correspondiente al año 2009. El afortunado autor, Teodoro Santana (Gran Canaria, 1957).

[…] Diario íntimo de una bomba a punto de estallar detiene a primera vista nuestros ojos en ese título sugerente que ya abre las puertas de la lectura. La bomba no despliega su potencial destructivo, pero avisa al respecto, advierte sobre sus intimidades; sugiere, quizás, lucha, acción y denuncia social, reforzado esto último con una imagen de portada en la que un grupo de policías del Mayo francés portan, entre porras y llaves y esposas, ramilletes de flores y algunas frutas.

El libro comienzas tras una cita evocadora de los vientres abiertos de los bombarderos aliados sobre Berlín: «La bomba sólo está viva mientras cae» (Iain Banks), con el que se da paso a dos poemas en los que ya se nota una personalidad creativa definida, estrechamente vinculada a la poesía social y, en este caso, de genética efectivamente combativa aunque sin resultar panfletaria, al menos de momento. Recién abierto el libro, comenzamos a leer y el poeta nos pregunta por el vacío de la sombra de un alguien ―que bien puede ser el lector que se acerca a los versos―, pidiéndole que venga al origen de todas las palabras, al aliento encendido que nos consume. Ven―dice el autor― a mi abrazo furioso y desolado… Y como lectores, vamos, nos acercamos a él.

Se trata de un comienzo fraternal, casi humanista y con una fuerza que nos conduce hasta el tercer poema para truncarse (desgraciadamente) y desilusionar a este que lee; pues, hacer del poema titulado “La Palabra” un poema fallido, con muchos lugares comunes donde la palabra es la voz, el viento, el aire, el Universo, el mar; es una oportunidad que tan pronto como llega y nos despierta la avidez de otros descubrimientos poéticos, se va, sin más, sin lograr levantarnos de la hoja, tras un título que entendimos (erróneamente o no) como una búsqueda de definiciones nuevas y aproximadas ―pues eso es,precisamente “La Palabra”―, un ofrecimiento de campos poéticos, líricos inexplorados, frescos.

Avanza la lectura y llegamos a la página 11 del libro, y volvemos a encontrar lugares comunes, oportunidades que consideramos perdidas, poesía social con aire a panfleto reivindicativo (sin ofensa pretendida) que se suceden hasta la página 21. La poesía social se enfrenta en todo momento al riesgo del eslogan político, de panfleto y, o bien no tiene su hueco como creación artística, o bien necesita urgentemente una reinvención que explore otros ámbitos del pensamiento y la lírica, para que continúe su lucha, su ofrenda, sin que por ello se la pueda señalar despectivamente de tal o cual manera. El humor, por ejemplo, el sarcasmo y la ironía pueden ser mutaciones validísimas para ello. El libro continúa avanzando y la figura del poeta se hiperdefine, así su voz, su voluntad de lucha, el espíritu crítico y combativo que, seguramente, labró su juventud comunista como partícipe, en carne y hueso, de la primera transición de de la democracia española.

Diario íntimo de una bomba a punto de estallar” nos ofrece poemas intensos que, a pesar de, en general, no aportar novedades ni provocaciones nuevas del lenguaje, sí deja caer de su contador explosivo alguna que otra combinación léxica novedosa como

«están hechos de barro, de sudor,

de aguardiente y tabaco»

Teodoro Santana es, a la vista de este poemario, un poeta con fondo que incita a leer algún otro libro más que haya publicado, aunque sea para confirmar que por sus venas corren las miles de canciones de autor que enfrentaban los años finales de la dictadura infame; venas con sangre de color intenso, sin duda, y de patente compromiso social que hacen verter al autor poemas completos, sin búsquedas inútiles de efectos finales, aunque sí, en muchas ocasiones, se siente la Poesía en un segundo plano, arma de futuro que parece inmolarse a la espera de una próxima reencarnación. Porque siempre ha de llegar.

Un ejemplo de ello podemos observarlo en la página 27 en la que el apego del autor a su genética social y combativa impide el desarrollo de la Poesía, en beneficio siempre de una denuncia que, por excesivamente comunicada, expuesta y evidente, se aleja de la República Poética… mientras el poeta carga con su cruz… hacia el lugar llamado Calvario, que en hebreo se llama Gólgota. Sin duda alguna, Teodoro Santana sigue en pie de lucha, ariete de batalla a pesar de la Historia, o, quizás, a propósito de la sin salida a la que nos ha llevado, hoy también delante de porras y patadas. El olvido para él no es posible porque

«El olvido es la lanza en el costado».

Aún no sé por qué. Me amas»

Y es la emoción que nos deja Teodoro Santana; un instante en medio de la niebla, de corazón a corazón porque para llegar a nosotros a tenido que vencer al Tiempo, pagado el precio de la temporalidad. De esta manera el poema “Vértigo” nos deja con ganas de más para llegar a “Gente peligrosa” y tropezarnos de nuevo con una oportunidad perdida, una piedra en el camino que nos enseña a llorar, llorar y llorar… o llamar al poeta y tomarnos unas cañas; conocer de primera mano el intenso arrebato de superponerse a una realidad que repite aquello que, quizás, le persiguió con porras; ímpetu que llega a truncar los caminos poéticos que el mismo abre y explora, cuando «la existencia es sólo una jornada entre la nada y la nada».

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.