La poesía es deriva

Creación, ensayo y crítica

The Tiki doctors and the late mixed poems

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Únicamente es posible el naúfrago

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Naútica, Antidio Cabal en “Atmósfera seguido de Parasangas”.

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mi homero de la clase fabularia

mi viejecito terco y arbitrario

quién te diría a ti   quién te diría

nada    tú lo investaste mi viejo y sedentario

el viaje y la pelea los hombres y las sombras

fuen un juego junto al fuego junto al vaso

de vino    quién desdeña el guarecido

de itaca y se va a troya mi cansado

rapsoda   quién se apunta a la guerrilla

del monte  como un perro solitario

mi viejo y mentiroso    qué soñaste

tu cabeza es un grillo astuto y trasgo

tú nada viste viejo   nada sabes   ¿qué ulises?

me resigno con ser llama en el palo

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sin título, de Lázaro Santana en “Recordatorio USA”

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Habrá que empezar por algún sitio. Pero eso no quiere decir que podamos empezar por el principio. Aquel lugar desde el que empezamos es el origen, está aquí, no detrás. Su resultado no es el inicio, sino la inaguración, y por ello su marca no es la de lo inicial, sino lo inagural. No separa lo de antes y lo de después, sino que une esos dos trozos en lo originario, en la paertura que nos hace sernos insustituibles.

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Desde lo partido, de Miguel Pérez Alvarado

en “Tras la sístole -viaje y escritura insular-

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Mãe é aquela que vê partir.

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MÃE. UMA DEFINIÇÃO POSSÍVEL, de Nuno Costa Santos

en “Melancómico O Livro”

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Mafra

é Mafra

e eu

sou eu.

Nunca dancei ao som de carrilhões

num pus colchas floridas nas janelas.

Não pretendo lançar no futuro

a minha história que os outros construiram.

Máfra é Mafra

e eu sou livre.

Ou não:

Meus escravos de áfrica plantados no brasil

escavando o ouro com a coronha das g3.

Nunca acertei meus passos pelo ritmo das balas

nem porei a cabeça no alvo que procuras.

Mafra é Mafra

e eu

sou eu.

Por detrás da máscara eu lá estou

sem ódios, nem balas, nem guerras

despido

e com um ramo de cravos

em cada mão.

*

 

De Mafra, com mágoa, de Urbano Bettencourt

en “outros nomres outras guerras”.

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Two hours have passed now

And the blood still flow from my throat

There is not a soul walking outside

A spring night, the trees quietly breathing, sprouting

This above all is the seminary spring

Where Bodhisattvas have given up a hundred million lives

Andthe Buddhas have passed into Nirvana to reside

I have resolved time and again

To die alone

Unseen tonight by anyone

Leading myself by the hand

Yet whenever the lukewarm

New blood gushes forth

Fear, indistinct, white, strikes

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Night, de Kenji Miyazawa en “Strong in the rain”,

traducción al inglés por Roger Pulvers.

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Si os que xacen dentro non poden saíre,

i os que viven fora non queren entrar,

ostes rexos muros que coutan as campas

son un monumento da idiotez humán.

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Escrito na parede do cimenterio, de Celso Emilio Ferreiro en “Cimenterio Privado” recopilado en “En tránsito. Poesía Galega en Madrid”.

Tres poemas de libro inédito de Eugénio de Andrade

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AS PALAVRAS INTERDITAS

Os navios existem, e existe o teu rosto

encostado ao rosto dos navios.

Sem nenhum destino flutuam nas cidades,

partem no vento, regressam nos rios.

Na areia branca, onde o tempo começa,

uma criança passa de costas para o mar.

Anoitece. Não há dúvida, anoitece.

É preciso partir, é preciso ficar.

Os hospitais cobrem-se de cinza.

Ondas de sombra quebram nas esquinas.

Amo-te… E entram pela janela

as primeiras luzes das colinas.

As palavras que te envio são interditas

até, meu amor, pelo halo das searas;

se alguma regressasse, nem já reconhecia

o teu nome nas suas curvas claras.

Dói-me esta água, este ar que se respira,

dói-me esta solidão de pedra escura,

estas mãos nocturnas onde aperto

os meus dias quebrados na cintura.

E a noite cresce apaixonadamente.

Nas suas margens nuas, desoladas,

cada homem tem apenas para dar

um horizonte de cidades bombardeadas.

 

LAS PALABRAS PROHIBIDAS

Los navíos existen, y existe tu rostro

apoyado en el rostro de los navíos.

Sin ningún destino flotan en las ciudades,

parten con el viento, regresan con los ríos.

En la arena blanca, donde el tiempo comienza,

un niño camina de espaldas al mar.

Anochece. Sin duda, anochece.

Es preciso partir, es preciso quedarse.

Los hospitales se cubren de cenizas.

Olas de sombra rompen en las esquinas.

Te quiero… Y entran por la ventana

las primeras luces de las colinas.

Las palabras que te envío están prohibidas,

incluso, mi amor, por el halo de las mieses;

si alguna regresase, ni siquiera reconocería

tu nombre en sus curvas claras.

Me duele este agua, este aire que se respira.

Me duele esta soledad de piedra oscura,

estas manos nocturnas donde aprieto

mis días quebrados en la cintura.

Y la noche crece apasionadamente

en sus márgenes desnudas, desoladas,

cada hombre no tiene más para dar

sino un horizonte de ciudades bombardeadas.

 

RETRATO COM SOMBRA

Que morte é a sombra deste retrato

onde eu assisto ao dobrar dos dias,

órfão de ti e de uma aventura suspensa?

Tu não eras só este perfil.

Tu não eras só este sossego aconchegado

nas mãos como num regaço.

Tu não eras apenas

este horizonte de areia com árvores distantes.

Falta aqui tudo o que amámos juntos,

o teu sorriso com as ruas dentro,

o secreto rumor das tuas veias

abrindo sulcos de palavras fundas

no rosto da noite inesperada.

Falta sobretudo à roda dos teus olhos

a pura ressonância da alegria.

Lembro-me de uma noite em que ficámos nus

para embalar um beijo ou uma lágrima,

lutando, de mãos cortadas, até romper o dia,

largo, intacto,

nas pálpebras molhadas dos lírios.

Tu não eras ainda este perfil

com uma rosa de cinza na mão direita.

Eu andava dentro de ti

como um pequeno rio de sol

dentro da semente,

porque nós é preciso dizê-lo

tínhamos nascido dentro do outro

naquela noite.

Esse é o teu rosto verdadeiro;

aquele rosto que vou juntando ao teu retrato

como quando era pequeno:

recortando aqui,

colando ali,

até que uma fonte rasgue a tua boca

e a noite fique transbordante de água.

 

RETRATO CON SOMBRA

¿Qué muerte es la sombra de este retrato,

donde asisto al doblar de los días,

huérfano de ti y de una aventura suspensa?

Tú no eras solo este perfil.

Tú no eras solo este sosiego acongojado

en las manos como en un regazo.

Tú no eras sino

este horizonte de arena con árboles distantes.

Falta aquí todo lo que amamos juntos,

tu sonrisa con las calles dentro,

el secreto rumor de tus venas

abriendo surcos de palabras profundas

en el rostro de la noche inesperada.

Falta sobre todo alrededor de tus ojos

la pura resonancia de la alegría.

Recuerdo una noche cuando nos quedamos desnudos para envolver un beso o una lágrima,

luchando, con las manos cortadas,

hasta el romper del día, largo, intacto,

en los párpados mojados de los lirios.

Tú no eras aún este perfil

con una rosa de ceniza en la mano derecha.

Yo andaba dentro de ti

como un pequeño río de sol

dentro de la semilla,

porque nosotros es necesario que lo diga—

habíamos nacido el uno dentro del otro

aquella noche.

Ese es tu rostro verdadero;

el rostro que voy juntando a tu retrato

como cuando era pequeño:

recortando aquí,

pegando allá,

hasta que una fuente rasgue tu boca

y la noche quede rebosante de agua.

 

PROCURO-TE

Procuro a ternura súbita,

os olhos ou o sol por nascer

do tamanho do mundo,

o sangue que nenhuma espada viu,

o ar onde a respiração é doce,

um pássaro no bosque

com a forma de um grito de alegria.

Oh, a carícia da terra,

a juventude suspensa,

a fugidia voz da água entre o azul

do prado e de um corpo estendido.

Procuro-te: fruto ou nuvem ou música.

Chamo por ti, e o teu nome ilumina

as coisas mais simples:

o pão e a água,

a cama e a mesa,

os pequenos e dóceis animais,

onde também quero que chegue

o meu canto e a manhã de maio.

Um pássaro e um navio são a mesma coisa

quando te procuro de rosto cravado na luz.

Eu sei que há diferenças,

mas não quando se ama,

não quando apertamos contra o peito

uma flor ávida de orvalho.

Ter só dedos e dentes é muito triste:

dedos para amortalhar crianças,

dentes para roer a solidão,

enquanto o verão pinta de azul o céu

e o mar é devassado pelas estrelas.

Porém eu procuro-te.

Antes que a morte se aproxime, procuro-te.

Nas ruas, nos barcos, na cama,

com amor, com ódio, ao sol, à chuva,

de noite, de dia, triste, alegre — procuro-te.

 

Traducción de Javier Hernández Fernández de poemas de  Eugénio de Andrade

TE BUSCO

Busco la ternura súbita,

los ojos o el sol aún por nacer

del tamaño del mundo,

la sangre que ninguna espada vio,

el aire donde la respiración es dulce,

un pájaro en el bosque

con la forma de un grito de alegría.

Ah, la caricia de la tierra,

la juventud suspensa,

la huidiza voz del agua entre el azul

del prado y de un cuerpo extendido.

Te busco: fruto o nube o música.

Llamo por ti, y tu nombre ilumina

las cosas más simples:

el pan y el agua,

la cama y la mesa,

los pequeños y dóciles animales,

allí donde también quiero que llegue

mi canto y la mañana de mayo.

Un pájaro y un navío son la misma cosa

cuando te busco con el rostro clavado a la luz.

Y sé que hay diferencias,

pero no cuando se ama,

no cuando apretamos contra el pecho

una flor ávida de rocío.

Tener solo dedos y dientes es muy triste:

dedos para amortajar niños,

dientes para roer la soledad,

mientras el verano pinta de azul el cielo

y el mar es invadido por las estrellas.

Sin embargo, te busco.

Antes de que se aproxime la muerte, te busco.

En las calles, en los barcos, en la cama,

con amor, con odio, bajo el sol, bajo la lluvia,

de noche, de día, triste, alegre —te busco.