La poesía es deriva

Creación, ensayo y crítica

Puerta

Hay una puerta en mi pecho,

y siempre está abierta para ti;

al menos, eso creo…

por eso aguardas, creo,

a pesar de este nuevo hábito

de esperarte, de la velocidad de los días

y de estos gritos que vemos alejarse

atravesando las paredes a las 5:45 de la mañana.

El agua nos redime, en la ducha o bajo la lluvia

en los inviernos que nos quedan;

sobre todo, en nuestro sudor… Y el mar…

El mar, que nos contempla esperando un beso,

o que hagamos unos hijos mirándole de frente.

Aferrando apenas a la arena

Entre dos lunas de sangre

te veo —o imagino el verte—

a lomos del orgasmo cuando baja

la marea, balanceándote y sonriendo,

aferrando apenas la arena húmeda,

apenas con la yema de tus dedos.

 

Between two moons of blood

I can see you —or I guess I do—

riding the orgasm in a low

tide, swinging and smiling,

barely gripping the wet sand,

barely gripping it with the top of your fingers.