La poesía es deriva

Creación, ensayo y crítica

La cama, media barra de bar abanonada

Tu ropa dejaba un silencio tras de sí, confidencia o soco o silo o refugio nuclear. Ahora nada queda salvo un silencio obcecado, un letime apocalíptico sobre las playas de la isla de Henderson, donde ahora, como en la propia trinchera que nos desangra sobre la cama, se reúnen a morir restos de basura, carne y desechos.

No somos más que media barra de bar, abandonada a la suerte de una medianoche de lunes, donde apenas unas chopas trapecistas y algunas cucarachas mexicanas recalan, para devorarse entre restos de Jilmador y tus cepos de caza cubierto de sosa caústica para lorcas.

Refugio

El eco de la distancia contra la roca,

y no contemplas, atada al mástil,

el mar bajo tu nave.

El horizonte engulle un cuerpo de cemento,

abandonado mientras enjaulas tu aliento

en una boca azul y extranjera…

 

Murmuras, todavía, que hay refugio

en tus sueños para los dos


O eco da distância contra a roca,

e não estás a contemplar, atada ao mastro,

o mar debaixo da tua nave.

O horizonte engole um corpo de cimento,

abandonado, enquanto enjaulas o teu hálito

numa boca azul e estrangeira……

Ainda murmuras que há refúgio

para nós, nos teus sonhos.